PERSONALISMO DE EMMANUEL MOUNIER


Emmanuel Mounier




     Emmanuel Mounier, quien vivió durante la primera mitad del siglo pasado (1905-1950), ha aportado desde un modo de pensar y vivir lo que se denomina pensamiento personalista comunitario. Y en 1935 decía que estaba “en los primeros combates: guerra al capitalismo, al espíritu burgués, a la proletarización, al imperialismo espiritual de los Estados y de los técnicos, a la divinización de las fuerzas productor”. Y agregaba: “Los motivos para rechazar el orden establecido, no son solamente materiales, económicos nuestros motivos son en principio morales y espirituales. Es en nombre de la dignidad y de las aspiraciones esenciales de la persona humana por lo que rechazamos el orden actual y por lo que trabajamos para instaurar otro”.

Mounier no toleró la vida indiferente, siempre pensó y actuó coherentemente. Decía que: “La vocación del hombre es la de ser una persona en situación de comprometerse libre y responsablemente y capaz de vivir una vida espiritual”5. Desde el Movimiento Esprit que fundara con otros pensadores personalistas comunitarios escribía: “Nosotros queremos personas suficientemente conscientes de su vocación para que resistan cualquier tentación de amaestramiento. Queremos personas morales”.

Entonces, creemos que vale mencionar aquí lo esencial del personalismo comunitario, a modo de resumen.

1. La persona, realidad relacional.

a) El encuentro: la relación es entre un yo y un tú; “la relación es un entre, un diálogo, el yo y el tú se constituyen a partir del ‘entre nosotros’ . Dice M. Buber: “Yo llego a ser yo en el tú; al llegar a ser yo, digo tú”. Es en este encuentro entre un yo y un tú, en esta relación, que el ser humano se personaliza, se hace persona y nace el “nosotros” comunitario.

b) El des-encuentro: es la alteración de esa relación yo-tú, es el desamor, la incomunicación o su alteración. Sin el tú relacional de la reciprocidad no queda nada ni nadie, la persona se impersonaliza o despersonaliza. Es la locura, el desatino, la ausencia de vida.

2. La persona, en la perspectiva de Mounier.

Para Mounier “una persona es un ser espiritual constituido como tal por una forma de subsistencia y de independencia en su ser; mantiene esa subsistencia e independencia mediante su adhesión a una jerarquía de valores libremente adoptados, asimilados y vividos en un compromiso responsable y en una constante conversión; unifica así toda su actividad en libertad y desarrolla por añadidura, a impulsos de actos creadores, la singularidad d su vocación”.

3. El Personalismo es comunitario.

Hacemos comunidad empezando con los más próximos. La persona es comunitaria desde siempre y para siempre. Porque somos un yo-tú-nosotros es posible amar al prójimo como a uno mismo.

4. Aprendizaje de la comunidad.

Hacemos comunidad y aprendemos en ella reconociéndonos frágiles, débiles, interdependientes; así crecemos todos, en unidad, haciéndonos responsables mutuamente, viviendo los valores universales para que a nadie le falte nada, cada uno con sus dones, donde todo afecta a todos. Por eso que cada cual conozca sus talentos, sus dones para donarlos, viviendo comunitaria y plenamente en el hoy.

5. La política, el arte de convivir en la comunidad y el amor de los amores.

Apuntar a los fines con medios, no sólo buenos, sino verdaderamente llevados a su fin, “medios en los que actúen auténticamente esa misma justicia que constituye la esencia del bien común y esa misma santificación de la vida profana que se refiere a la perfección del bien común”.

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